La cultura escolar determina o es construida desde la escuela.López-García.
L.I. ESTUDIANTE LEIP |
La
cultura escolar incluye sistemas de creencias, valores, estructuras cognitivas
generales y significados dentro del sistema social caracterizado por un patrón
de relaciones de personas y grupos dentro de ese sistema (Tagiuri y Litwin,
1968). citado en Elías, M. E. (2015). Es decir,
suele comprender tanto normas y principios comunes
con el entorno más amplio al que pertenece como normas particulares, lo que
hace que cada centro escolar pueda tener un carácter común y propio (Bolívar, A,
1996).
La cultura escolar determina y es construida desde
la escuela, ya que tiene a la vez características estáticas y
dinámicas. El carácter estático se pone de manifiesto porque por un lado la
cultura crea un carácter único en el sistema social al promover un sentido de
pertenencia y compromiso, y participa activamente en la socialización de nuevos
miembros introduciéndolos en una particular perspectiva de la realidad. Por
otro, está sujeta a cambios en tanto los miembros de la organización
interactúan con nuevas ideas y enfoques, de ahí su carácter dinámico. Es decir,
que cualquier consideración sobre la cultura escolar debe tomar en cuenta la
historia en términos de estabilidad a través del tiempo (Deal y Peterson, 2009;
Julia, 2001) así como su naturaleza dinámica y cambiante (Fullan, 2002).
En toda escuela, incluso en los ambientes más controlados, se
pueden identificar procesos culturales que escapan a la determinación de lo
oficial: los lenguajes, los saberes, las prácticas propias de estudiantes y
docentes permean y matizan los contenidos legitimados por los sistemas
educativos. Al rechazar o apropiarse de contenidos en forma selectiva, los
sujetos les otorgan sentidos dentro de nuevos contextos de significación. La reconstrucción
de estos significados en los colectivos que se forman en los espacios escolares
puede consolidar saberes que son más duraderos que los prescritos por las
autoridades escolares. Por el solo hecho de propiciar el encuentro entre educandos
de diverso origen, los espacios escolares propician solidaridades e identidades
que se expresan posteriormente en las esferas económicas, políticas, sociales y
culturales (Rockwel, E.).
La reconstrucción cultural de los cambios curriculares por los centros es
un proceso para generar condiciones que permitan la apropiación de la innovación
de acuerdo con sus prioridades y realidad interna (Bolívar,
A, 1996); "reconstruir" culturalmente
los centros escolares quieren significar que, debido a la incapacidad de normas
o presiones externas para promover la mejora, el cambio curricular/educativo
debe ser asumido por los miembros como propio hasta lograr institucionalizarse,
formando parte -tras un proceso de resocialización- de las nuevas pautas,
actitudes y prácticas de acción cotidiana. El proceso de reconstrucción de los
centros se refiere, igualmente, a las funciones, procesos y estructuras que
puedan generar internamente las dinámicas de mejora. Esta reconstrucción cultural
conlleva un proceso de aprendizaje: "es el centro -comenta
González (1992: 85) citado por Elías, M. E. (2015), - el que tiene que aprender y capacitarse como
organización para ir mejorando cotidiana y continuamente. Por ello, los
procesos que se desarrollen para provocar cambios han de constituir una
fuente de aprendizaje que posibilite ir haciendo las cosas de otro modo, como
parte de la vida cotidiana de la escuela".
Referencias.
Bolívar, A. (1996). Cultura escolar y cambio curricular. Bordón, 48 (2),
169-177.
Elías, M. E. (Mayo-agosto, 2015). La cultura escolar: Aproximación a un concepto complejo. Revista Electrónica Educare, 19(2), 285-301. doi: http://dx.doi.org/10.15359/ree.19-2.16
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